• Cómo poner un a pipeta antiparasitaria

Cómo poner un a pipeta antiparasitaria

Publicado el 15/05/2017

¿Sabes cómo poner un a pipeta a tu mascota?

Con la llegada del buen tiempo, proliferan de nuevo todo tipo de parásitos tales como garrapatas, pulgas o el mosquito de la leishmaniosis. Una de las mejores soluciones para protegerlos es mediante las pipetas antiparasitarias.

La dosis de las pipetas para perros  o gatos van en proporción al peso de la mascota, no importa la edad ni la salud del animal, pero sí importa que no esté en tratamiento cutáneo por alguna bacteria (sarna) ya que podría irritar la piel y ser contraproducente.

Cómo aplicar correctamente las pipetas

      1. Corte la punta superior de la pipeta.
      2. Identifique la unión del cuello y el cráneo, separe el pelo hasta ver la piel y aplique una gota, luego sobre la columna vertebral, comience a repetir el proceso con distancias de 2 cm hasta llegar a la base de la cola. Si queda solución aplíquela alrededor del cuello en una área en donde el perro no pueda lamerse.
      3. Espere que se seque antes de poner la correa.

 Como aplicar una pipeta antiparasitos

Para una buena administración hay que asegurar que el lomo de nuestra mascota no esté excesivamente cubierto de suciedad o mojado, pues el producto aplicado así podría no extenderse correctamente por el cuerpo del animal, o podría simplemente escurrirse y caer al suelo. Lo ideal es aplicarle la pipeta a nuestra mascota con el pelo sucio por la afinidad del producto con la grasa.

Las pipetas tanto para perros como para gatos, vienen en diferentes tamaños, según el peso del animal, por eso la diferencia de volumen y de concentración del producto.

Es importante señalar que las pipetas para los perros y los gatos son diferentes. No puede aplicarse una pipeta de perro a un gato , porque esto podría tener resultados mortales. Por eso cuando se compre una pipeta para nuestra mascota es importante recalcar para qué tipo de mascota es.

Las pipetas para los perros son de uso exclusivo en caninos, ya que contienen sustancias, como los piretroides que son altamente tóxicas en gatos.

Los piretroides son absorbidos por vía cutánea, mucosa u oral. Tanto las pipetas con piretroides, como ciertos aerosoles garrapaticidas producen un cuadro de intoxicación en el gato.

Los signos que producen en el gato son temblores, incoordinación, exagerada respuesta a estímulos, desorientación, convulsiones, parálisis, depresión, flaccidez, coma, llegando a la muerte. Estos compuestos no tienen un antídoto específico, por lo que la recuperación muchas veces es sumamente difícil y no siempre tiene éxito el tratamiento que se instaure.